FES | Federación Española de Sociología

XII Congreso de la FES

Venecia 1991: el mito celta en la construcción de la identidad europea

GT 18 Sociología de la Cultura y de las Artes

Autor/a
Javier Campos Calvo-Sotelo (Universidad Complutense de Madrid)

Programa:

Sesión de comunicaciones orales Franja 4 : Cultura e identidades
Responsable(s): Juan Arturo Rubio Arostegui (Universidad Antonio de Nebrija)
Tipo de sesión: Sesión de comunicaciones orales
Día: viernes, 1 de julio de 2016
Hora: 16:00 a 18:00
Lugar: Seminario 101

   El objetivo de este trabajo es analizar las repercusiones sociológicas derivadas del proceso de re-historización de la supuesta herencia étnica de los primitivos celtas en el marco de la construcción ideológica de la identidad europea. Metodología: el análisis hermenéutico constituye una parte importante de la investigación. El otro soporte central estriba en diversos trabajos de campo y entrevistas personales directas.

   Se parte de hechos bien conocidos: el mito celta y su particular universo semiológico han fundamentado diversos procesos contemporáneos de nation-building, generalmente en nacionalismos periféricos de la Europa atlántica (Dietler 2006). Sin embargo en los años 70-80 la Unión Europea aspiraba a convertirse en un mercado mundial competitivo. Fue en este contexto geopolítico cuando los arquitectos de la ‘nueva Europa’ diseñaron los moldes de una conciencia supranacional basada en los remotos celtas de la Edad del Hierro, el perfecto mito etno-genético de la unidad política y económica del continente. La lujosa exposición arqueológica celebrada en Venecia en 1991 significó la celebración oficial de esta activa territorialización de la identidad, no por casualidad un año antes de la firma del Tratado de Maastricht. El título fue significativo, I Celti: La Prima Europa (Megaw y Megaw 1992). Entre otros factores complementarios Glasgow y Dublín fueron designadas capitales de la cultura europea en 1990 y 1991 respectivamente, Lorient (Bretaña) y Ortigueira (Galicia) recibieron un sustancial respaldo como sedes de sendos macrofestivales celtas, y en el concurso de Eurovisión Irlanda se impuso rotundamente en los años 90.

   Los resultados de la investigación apuntan a que la fiebre celta que desencadenó la muestra veneciana fue arrolladora, superando cualquier etapa anterior del longevo mito celta en Europa. Hubo un torrente de libros sobre celtas y música celta. Películas como Braveheart (1995) y Titanic (1997), junto con el fenómeno Riverdance (desde 1994), hicieron de la celticidad un espectáculo mediático híper-rentable y de determinante impacto en el imaginario colectivo. En Galicia y Asturias el mito celta experimentó entonces un auge considerable, y músicos ‘celtas’ como Alan Stivell, Enya o Carlos Núñez desplegaron o relanzaron sus carreras imparablemente. La gaita escocesa se convirtió en un símbolo universal, la metáfora sonora del ethos celta (Campos 2016). El conjunto constituye un notable marco referencial de realización, destacando la eficacia y capacidad de convencimiento del discurso, así como la confluencia de elementos históricos favorables.

Palabras clave: Venecia 1991, políticas culturales, Unión Europea, mito celta, música celta, años 90