FES | Federación Española de Sociología

XII Congreso de la FES

Una crítica a la definición conceptual y operativa del paro

GT 7 Sociología del Trabajo

Autor/a
Luis Garrido Medina (Universidad Nacional de Educación a Distancia)

Programa:

Sesión de comunicaciones orales Franja 2 : Actividad, empleo y paro en la crisis
Tipo de sesión: Sesión de comunicaciones orales
Día: jueves, 30 de junio de 2016
Hora: 16:00 a 18:00
Lugar: Seminario 207

No tener empleo para las personas que: están en condiciones de trabajar, lo necesitan, lo quieren, lo buscan activa e intensamente, están cualificadas para los empleos que buscan, se encuentran en disposición de empezar en breve, lo evalúan razonablemente en relación a los salarios vigentes, y que, a pesar de todo ello, no lo encuentran, se sumen en una situación social y personal de grave dificultad.

Pero esa no es la definición de parado. Las dificultades de delimitar y medir algunas de esas componentes han reducido la definición de la situación de parado a la de —expresado sucintamente— “una persona que no trabaja y busca activamente empleo, estando en disposición de ponerse pronto a trabajar”. Esta definición deja fuera cuestiones muy importantes tales como: la medición de la intensidad de la búsqueda en términos del tiempo dedicado a ella, o la existencia de ocupaciones “no laborales” absorbentes que impedirían al buscador ocuparse eficazmente de su puesto de trabajo; tales como ciertos estudios reglados o la difícil preparación de oposiciones, o tareas del hogar o de cuidados a personas que “no dejan un minuto libre”, u otros tipos de obligaciones de carácter semejante. Tampoco se mide el grado de necesidad, que es un elemento decisivo para la evaluación de la gravedad colectiva del problema. Ni la relación entre las capacidades y competencias del demandante respecto a las ocupaciones o a los salarios a los que aspira, lo que se podría denominar el “realismo” del buscador.

Por eso es interesante aludir a lo que pasó en 2001. La OIT hizo una “recomendación” sobre uno de los métodos de búsqueda que hasta entonces se consideraba suficiente para ser contado como parado: el estar apuntado en la oficina de empleo. Planteó que, en esos casos, sólo sería considerada activa la búsqueda de empleo si —en el último mes— se hubiese realizado, en esa oficina, alguna gestión encaminada específica y concretamente «a encontrar trabajo». Como había alrededor de 800.000 parados que respondían al entrevistador “que estaban apuntados en la oficina de empleo” como su única forma de búsqueda de empleo, al tener que cumplir la condición de haber hecho alguna gestión concreta destinada a encontrar trabajo, dado que muchos no habían hecho ninguna gestión de ese tipo, cerca de medio millón de parados dejaron de ser contados como tales.

Palabras clave: Paro, búsqueda de trabajo, población activa, empleo, cualificación