FES | Federación Española de Sociología

Tradiciones nocivas basadas en interpretaciones desviadas del Islam como formas de violencia de género

GT 12 Sociología del Género

Autor/a
Rubén Torres Kumbraín (Universidad Nacional de Educación a Distancia)

La discriminación múltiple que padecen las mujeres musulmanas se puede definir como las restricciones y el menoscabo de sus Derechos Fundamentales  en los ámbitos de sus libertades individuales. La expresión prácticas culturales perjudiciales se utiliza para designar el conjunto de esas formas de violencia contra la mujer, de conformidad con su tratamiento en los documentos jurídicos y normativos internacionales.Las formas de violencia denominadas prácticas culturales perjudiciales abarcan, entre otras, la mutilación genital femenina, el matrimonio de niños, el matrimonio forzado, la poligamia y los crímenes de honor. Ahora bien, en el imaginario colectivo occidental las tradiciones nocivas suelen atribuirse exclusivamente al Islam, sin diferenciar su verdadero significado que es contrario a estas prácticas de génesis cultural y no religiosa, y que se manifiestan como contaminaciones sin fundamento en el ideario islámico. Las formas en que la cultura determina la violencia contra la mujer son tan variadas como los contextos culturales patriarcales y misóginos. Las prácticas culturales perjudiciales son el resultado de la desigualdad entre los géneros y de normas sociales, culturales, de prácticas pseudos-religiosas desviadas, y de las tradiciones discriminatorias que regulan la posición de la mujer en la familia, en la comunidad y en la sociedad. La consecuencia es un control dominante y reductor de la libertad de las mujeres, incluida su integridad en los ámbitos físico, sexual, psicológico, social,  económico y político. El Corán y el modelo de comportamiento del Profeta Muhammad  hacen a la realidad del Islam. Ahora bien, la interpretación que de ellos se ha hecho en relación al estatus de las mujeres musulmanas, ha estado plagada de intoxicaciones ajenas al credo islámico. Las contaminaciones proceden de los contextos geográficos culturales donde está religión se ha extendido en el transcurso de los siglos. Ello significa que los modelos de relaciones de género injustificadamente adjudicados Islam, han sido cambiantes y condicionados por el devenir de las culturas de los diferentes entornos, en función de los intereses patriarcales específicos, muchos de ellos datados en un origen anterior a esta religión.La identificación errónea entre cultura y religión ha incidido en que  las relaciones de género se vinculen exclusivamente al Islam, definiéndolo como un factor determinante del sometimiento de las mujeres musulmanas. La identificación determinista ha tenido como  repercusión que la tendencia analítica general occidental se haya caracterizado por dar cuenta de situaciones específicas de discriminación en las relaciones de género indisolublemente unidas al Islam. La consecuencia es un déficit explicativo en el ámbito de las interrelaciones sociales en las culturas, los espacios y los tiempos arabo islámicos. El déficit cognitivo no permite comprender qué es exactamente el Islam. En coherencia con estas contradicciones paradigmáticas, el enfoque analítico occidental general produce sentencias que concluyen que en todos los países musulmanes el Islam determina las relaciones de género, sin explicar las razones de las diferencias existentes entre unos países y otros en esta cuestión.

Palabras clave: Islam, Violencia de Género