FES | Federación Española de Sociología

QUEER-EMOS UN MUNDO NUEVO: CONTRA EL SEXISMO LINGÜÍSTICO EN LA ÉPOCA POST-

GT 12 Sociología del Género

Autor/a
Teresa Moure Pereiro (Universidad de Santiago de Compostela)

            En las últimas décadas se han venido proponiendo, a instancias de los estudios de género, una serie de fórmulas para sortear el sexismo lingüístico. El uso de genéricos −del tipo de alumnado o ciudadanía−, la duplicación −alumnos y alumnas− o incluso formas ortográficas abiertamente innovadoras −alumn@s, alumn*s, alumnXs− pretenden evitar que el masculino sea considerado la forma estándar. Esta táctica no es una simple norma de estilo, sino que parte del supuesto de que una lengua donde priman las formas masculinas acaba por dar sustento a una visión del mundo "en masculino", a expensas de una visión "en femenino". A pesar de la base científica −lingüística, antropológica, psicológica− de este proceder, el movimiento a favor de la feminización del lenguaje avanza lentamente y muchas personas e instituciones muestran aún una fuerte resistencia a asumir esta medida antidiscriminatoria como asunto propio. El presente trabajo pretende analizar las causas de ese estancamiento del movimiento contra el sexismo lingüístico, al tiempo que conecta esta reivindicación clásica del feminismo con otras aproximaciones.

            Si en los últimos quince años han venido cobrando fuerza los llamados post-feminismos y, en particular, la teoría y el activismo queer, que cuestiona las identidades de género como algo estable, tal vez las propuestas que se formularon a respecto de la inclusión de las mujeres en la lengua merezcan ser revisadas. En estas aproximaciones, en las tradiciones queer que han desarrollado Judith Butler especialmente (1990, 1993, 1997), pero también Eve Kosofsky Sedgwick (1990), Monique Wittig (1992), o Beatriz Preciado (2002), por ejemplo, no cabría oponer los términos masculino y femenino, que apenas se verían como dos extremos de una inmensa gradación de posibilidades intermedias.

            En la medida en que asumamos el fin del binarismo y la reivindicación de géneros diversos, tendremos que reconocer un problema en el lenguaje que se ha venido difundiendo como alternativo y, antes de que se generalice el "buenas tardes a todos y todas" ya lo estamos cuestionando. Porque hablar con esa reiterada duplicación de -os / -as puede acabar fortaleciendo el binarismo, que sería hoy por hoy una versión del sexismo. Paradójicamente una acción destinada a evitar a discriminación por razón de género pode acabar obligando a ajustarse a uno entre dos patrones y reforzando, luego, la división tradicional entre hombres y mujeres. En este sentido, añadir "a todos y a todas" no le aporta nada al "buenas tardes", pero acaba reduciendo todos los sujetos asistentes a una reunión a dos posibilidades, establecidas anatómicamente. Los desafíos del sexismo lingüístico en nuestra época obligan a apelar a las dimensiones filosófica, lingüística, social y literaria de la interacción. Pronunciar "-os/-as" es una valentía necesaria, un paso andado hacia adelante frente a aquel ridículo monolitismo, pero quizás el paso se quede miniaturizado en un mundo donde las ideas se crean y se difunden a toda velocidad.

Palabras clave: queer, sexismo lingüístico, signo @, género gramatical