FES | Federación Española de Sociología

Mujer y educación: nuevos posicionamientos en el debate sobre la desigualdad de género

GT 12 Sociología del Género

Autor/a
Micaela Bunes Portillo (Universidad Católica San Antonio)
Coautor/es
Belén Blesa Aledo (Universidad Católica San Antonio)
Mar Pintado Giménez (Universidad Católica San Antonio)

 

La presente investigación parte del reconocimiento de que diferentes políticas y estrategias a favor del cambio en el clima segregador presente en los centros educativos, así como en las prácticas educativas que palian las desventajas de las mujeres, están modificado de forma significativa los modelos de género en los sistemas educativos de muchos países. Las desigualdades de género siguen siendo un tema de preocupación aunque ya no puede seguir considerándose como un problema únicamente de las niñas y las mujeres.          

A los recientes debates sobre la cuestión de género hay que atribuirles el mérito de haber desplazado el centro de atención desde el cuestionamiento inicial de los estereotipos femeninos a la inclusión, también en ese cuestionamiento, del concepto de masculinidad. Deconstruir las características y valores asociados al género femenino como algo consustancial a su naturaleza, ha supuesto no tanto la crisis de la masculinidad, como la crisis de una cierta manera de entenderla. Uno de los puntos débiles de las medidas actuales es que se dirigen básicamente a las chicas aunque sólo se puede hacer frente a los roles de género de forma eficaz si los cambios se producen en ambas direcciones.

Se puede afirmar que en Europa la igualdad de oportunidades entre los sexos en cuanto a resultados escolares es un hecho y que es necesario cuidar algunos matices y equilibrar la situación en el sentido de que los procesos escolares no sean desfavorables a los varones (Comisión Europea/Eurydice, 2011). 

El debate educativo en torno al género se ha desplazado hacia la desigualdad en los beneficios educativos de hombres y mujeres, incluso dentro del propio sistema escolar. No se trata tanto de igualar los resultados académicos sino de que la rentabilidad personal y laboral de la inversión educativa no penalice ni a unos ni a otras.

La rentabilidad laboral continúa favoreciendo más a los varones que a las mujeres, pero quedarnos sólo en reformas educativas para paliar esta desventaja es una forma sutil de esquivar un problema que no es estrictamente educativo. ¿Cómo conciliar un modelo educativo menos competitivo y más sensible a los valores asociados a la feminidad con un modelo económico altamente competitivo, regido por los viejos valores de la masculinidad? El problema no es que la mujer tenga que elegir, ya que  no se trata de un problema femenino. La mujer que está obligada a tomar decisiones en solitario no puede ver penalizadas sus opciones por quienes son corresponsables de sus consecuencias.  El problema tiene repercusiones en la vida personal tanto de hombres como de mujeres y en la educación de los niños. La lucha por aumentar la competitividad de las mujeres en el mercado laboral no es una solución a la altura del problema planteado.

Esta investigación plantea algunas preguntas en el análisis de género en su relación con la educación, alejándonos de algunos prejuicios que dificultan una visión crítica del problema.

 

 

Palabras clave: Mujer, Educación, igualdad de género, resultados escolares, beneficios sociales