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Las Ciencias Sociales en los nuevos Grados Universitarios

El proceso de convergencia europea en el que se apoya la reforma del sistema universitario español tiene como  finalidad última, promover y facilitar la movilidad del estudiante y del profesorado. Sin embargo, la introducción del crédito europeo, además de fomentar la citada movilidad  supone un cambio radical en la forma de impartir y de recibir conocimientos. Se trata de fomentar el aprendizaje significativo, en el que cobra fuerza la autonomía del alumno en  su  propio proceso de adquisición de conocimientos.

Según los decretos del actual Ministerio de Educación, la estructura de las titulaciones en grados y postgrados presupone una estructura de la adquisición de conocimientos que va de la generalidad a la especialización, guiados en todo momento por la adquisición de competencias y habilidades que posibilitan una mejor y más consecuente incorporación del estudiante al mercado laboral.

Según esta propuesta, los grados suponen la adquisición de competencias y habilidades y el postgrado proporciona la especialidad y abre la puerta también a la carrera académica a partir de la investigación.

A la hora de definir los criterios que nos pueden llevar a establecer el catálogo de titulaciones de grado, tenemos que tener en cuenta, por tanto, varias cuestiones:

  • Su adaptación a la situación europea, ya que de otra manera sería inviable la movilidad y convergencia europea que persigue la reforma.
  • Concretar las áreas de conocimiento para guiar la oferta de titulaciones de grado.
  • Definir competencias y habilidades conectadas tanto con la formación específica de cada titulación como con la demanda que el mercado de trabajo hace de la misma.

En el campo de las Ciencias Sociales, son varias las áreas de conocimiento asociadas a éstas, sin embargo, perfectamente reducibles  a unas pocas que sean las que proporcionen los conocimientos generales, habilidades y competencias de las que hablábamos anteriormente. Una oferta ilimitada, incluso me atrevería a decir que irracional, de grados en Ciencias Sociales devalúa el espíritu de la reforma y de los propios decretos y dificulta la convergencia con Europa ¿Dónde queda la adquisición de conocimientos generales en una oferta de grados sobredimensionada?

Es posible establecer cuatro grandes áreas de conocimiento en las Ciencias Sociales: La Pedagógico-Educativa, la Sociológico-Política, la Psicológica y la de Comunicación. Estas cuatro grandes áreas recogen en la oferta docente actual, una variada formulación de diplomaturas y licenciaturas: Educación Social, Magisterio, Pedagogía, Psicopedagogía, Trabajo Social, Antropología, Criminología, Sociología, Ciencia Política, Gestión y Administración Pública, Psicología, Psicología social, Periodismo, Publicidad, etc.

Pretender reproducir lo existente bajo la fórmula del nuevo catálogo de titulaciones sería un fiasco, un fraude y la pérdida de la valiosa oportunidad que supone la reforma de cara a redefinir los contenidos de los planes de estudio para acercarlos a las demandas del mercado laboral.

No es ningún secreto que muchas de estas titulaciones tienen actualmente un difícil encaje en el mercado de trabajo, la reforma es una oportunidad para redefinir los contenidos de los planes de estudio sobre la base de la adquisición de habilidades y competencias que se desarrollen en perfiles profesionales. Todos debemos realizar dicho esfuerzo, por el bien de los estudiantes y por el bien de la propia Universidad. Negarse a ello sólo esconde la defensa del status quo, un estado de la situación que sólo beneficia a unos pocos.

Una verdadera reforma de las titulaciones debería partir de una serie limitada de grados que proporcionaran los conocimientos básicos, las habilidades y competencias propias de las Ciencias Sociales. A la que seguiría una serie de postgrados que permitirían la especialización en áreas concretas de conocimiento.

Siguiendo esta lógica, el área Sociológico-Política –que nos es propia-, que engloba actualmente titulaciones como Sociología, Ciencia Política, Antropología, Psicología Social, Trabajo Social y Gestión de la Administración Pública, podría verse reducida a un solo grado, sin embargo, conscientes de las dificultades que esto entraña –dificultades derivadas de las estructuras universitarias actuales, que impiden iniciar una reforma desde cero, como sería deseable-, sería posible plantear dos –a los sumo tres- grados en Ciencias Sociales, estando el resto contenidas en éstas o ejemplificando posibles áreas de especialización posterior.