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Economías, espacios y actividades en las que las mujeres desarrollan su trabajo. El caso de la economía ilícita: Traficadas

GT 12 Sociología del Género

Autor/a
Carmen Barrera Casañas (Universidad de La Laguna)

En el contexto de crisis y cambio social en el que estamos actualmente, nos queremos centrar en uno de los fenómenos sociales que especialmente está repercutiendo sobre la población más pobre y marginada del planeta. Se trata de la población que más negativamente está viviendo los efectos de la globalización económica liberal. Nos referimos a los millones de personas, mayoritariamente mujeres, que se encuentran trabajando en la economía ílicita. Concretamente, se realiza una aproximación descriptiva sobre el fenómeno de la trata de mujeres (y niñas).

Comenzamos analizando las diferentes economías, espacios y actividades en las que las mujeres desarrollan su trabajo, para centrarnos más específicamente en la economía ilícita. Describimos la lógica de mercados del tráfico de mujeres. Esto es, principales eslabones de la cadena de valor en el tráfico humano, actores e instituciones que entran a formar parte en este fenómeno, tanto desde la oferta como desde la demanda, así como las estrategias empleadas en estos procesos. Terminamos apuntando hasta qué punto los países de origen de las traficadas se benefician de su trabajo.

Debido al objetivo meramente descriptivo sobre la lógica de mercados del tráfico humano, la metodología utilizada responde básicamente a los postulados del método crítico-racional, a través de la bibliografía básica.

Partimos de la hipótesis de que, entre otra serie de factores, los efectos de la globalización económica neoliberal, tales como el incipiente desempleo mundial, el aumento de las deudas de los gobiernos, los recortes de los gastos sociales de los estados en educación, en formación, empleo y sanidad, así como la demolición de las economías tradicionales orientadas a mercados locales y nacionales, han fomentado e incentivado de manera lucrativa este fenómeno.

Concluimos que la penuria relativa o “el sueño de una vida mejor”, ha sido uno de los motivos fundamentales que explique por qué millones de personas se aventuran a pasar por el proceso de las migraciones ilegales, y a ser víctima de tráfico.

Las formas en las que se lleva a cabo la trata de personas son múltiples, desde la laboral, pasando por la sexual, mercado matrimonial, militar y servidumbre. La selección de las víctimas y el destino de las mismas van a depender del género, etnia, niveles educativos formales, características físicas, edad, continente y país de origen, estatus y diferencias de clase.

Las estrategias empleadas por los Gobiernos, Bancos Mundiales, FMI, redes de tráfico, son los principales eslabones de las cadenas de valor en el tráfico humano, pero también forman parte de ello las redes sociales: familiares, etnias, y otras redes de facilitación y movilización de tráfico nacional e internacional. Por su parte, la demanda que reclama a estas mujeres, está básicamente constituida por empresarios, traficantes, intermediarios, redes de Internet, clientes de turismo y servicio sexual.

Las traficadas representan una fuente de remesas, siendo potencialmente inversoras en su tierra natal. De manera directa, las familias de origen se benefician de las remesas enviadas por las traficadas. Indirectamente, poblados, barrios, ciudades, e incluso países, llegan a favorecerse del trabajo de las traficadas. 

  

 

Palabras clave: mujeres, trata de personas, redes, economías, mercados