FES | Federación Española de Sociología

XII Congreso de la FES

Déficit de tiempo. Determinantes de la pobreza y la calidad de vida.

GT 27 Sociología del Tiempo

Autor/a
Cristina García Sainz (UAM)

Programa:

Sesión de comunicaciones orales Franja 1B
Tipo de sesión: Sesión de comunicaciones orales
Día: jueves, 30 de junio de 2016
Hora: 14:00 a 16:00
Lugar: 203

Recientes estudios sobre la pobreza incluyen el tiempo como un factor determinante de la misma. Ingresos y tiempo se combinan para dar cuenta de situaciones de pobreza relativa. Por un lado, la disponibilidad de más tiempo libre fuera del trabajo no significa tener mejor calidad de vida, salvo que los recursos la garanticen; por otro lado, disponer de ingresos elevados no significa tener cubiertas las necesidades personales y familiares, porque no todo puede comprarse con dinero.

Los estudios que contemplan el tiempo como factor de riesgo de pobreza ponen el foco en la demanda de tiempo que suponen las obligaciones domésticas. Este tiempo comprometido con las actividades del hogar determinará la dedicación al empleo y como resultado, el tiempo disponible reflejará si nos hallamos, o no, ante déficit de tiempo.

Por otro lado, la privación de tiempo se encuentra en aquellos grupos sociales cuya disponibilidad y autonomía sobre el tiempo propio es limitada; en unos casos las limitaciones derivan de la necesidad de hacerse cargo de trabajos de subsistencia familiar; en otros, de las exigencias de flexibilidad laboral en trabajos precarios. En estos casos no son, únicamente, las largas jornadas laborales las que reducen el tiempo disponible para sí, sino el hecho de desempeñar empleos con jornadas intermitentes y horarios asociales o no regulados. Los indicadores de pobreza de la Unión Europea incluyen la baja intensidad de tiempo destinado al empleo (por debajo del 20% de tiempo potencial) como elemento que puede provocar riesgo de pobreza.

La disponibilidad y calidad del tiempo libre están condicionadas por los demás tiempos sociales, sobre todo por los del trabajo remunerado y el no remunerado. Todos ellos están articulados socialmente. El tiempo libre puede ser un buen indicador de la calidad de vida, pero no puede verse únicamente a través de la cantidad, ni como el restante, una vez descontado el dedicado al trabajo, sino que ha de ser analizado además por su cualidad, por las posibilidades que proporciona para el ocio, la recreación y la autorrealización personal.

 

Palabras clave: pobreza de tiempo, pobreza relativa, calidad de vida