FES | Federación Española de Sociología

XII Congreso de la FES

Consumo, deseo y movimiento

GT 19 Sociología del Consumo

Autor/a
Belén Blesa Aledo (Universidad Católica San Antonio)

Programa:

Sesión de comunicaciones orales Franja 4 : Consumo, imagen, cuerpo
Responsable(s): Marina Requena i Mora (Universitat de València) , Carlos Jesús Fernández Rodríguez (Universidad Autónoma de Madrid)
Tipo de sesión: Sesión de comunicaciones orales
Día: viernes, 1 de julio de 2016
Hora: 16:00 a 18:00
Lugar: 003

Transformación social, y para el caso concreto, tomando como referencia el consumo, una mirada sobre el consumo como formación social y como modo de vida. Transformar nos habla de cambiar y éste es un asunto que arrastra una cuestión compleja como es el movimiento. Cuándo hay movimiento o ilusión de movimiento es una pregunta siempre pertinente al sabernos en un entramado donde el deseo está muy presente y donde se utilizan las innovaciones para no dejar de hacernos predecibles y controlables.

La sociedad de consumo es estéticamente móvil y cambiante, sensorialmente móvil y vital. No en vano, la moda es una de las lógicas fundamentales que la constituyen. En el Imperio de lo efímero Lipovetsky plantea, precisamente, que la moda ha influido de manera mucho más potente en nuestras percepciones, conductas y estilos de vida que cualquier ideología a lo largo del Siglo XX.

En una obra relativamente clásica y altamente contemporánea como es AntiEdipo, Deleuze y Guattari combaten la privatización del deseo que se lleva a cabo en la formación social capitalista. Esta es descrita como aquella que supone una liberación de flujos no conocida en las formaciones anteriores y, a la vez, la que ejerce un control mayor organizando el deseo como carencia. Todavía vivimos en la fantasía de creer que deseamos objetos, cuando el valor se gestiona al nivel de hacerlo deseable. El interés está en qué sucede cuando nos fabrican el deseo, presentándolo como un producto terminado. En el fondo, todo parece arrastrarnos hacia la expectativa de una especie de muerte del deseo, de vuelta a la calma identificable con la experiencia de placer efímera, que vuelve a activar la maquinaria, pero el placer no es algo que resuelva el deseo, no es su norma. Como el deseo no es algo que se pueda manejar desde la predicción. El consumo se articula sobre esta condición: hacernos predecibles. A este interés sirve también la red.

El movimiento, irreductible a puntos fijos, no implica llegadas sino un tiempo de transformación que bien se podría relacionar con la capacidad de desear. Se trata de liberarlo constantemente. Pero el deseo o el desear no es un asunto anodino desde la perspectiva de estos autores. Ellos remiten al Cuerpo Sin Órganos y este no constituye, sin más, una promesa de felicidad a la carta, sino una liberación del deseo con sus alegrías y sus riesgos.

Palabras clave: Consumo, movimiento, deseo, predicción, control